
Via: Ignacio Carvajal
Carlos Manuel Pacheco Loera, El Burrito, sicario del Cartel de Jalisco Nueva Generación, ya fue recluido la noche de ayer, luego de que personal de la Fiscalía General del Estado le ejecutara su primera orden de aprehensión por los delitos de desaparición de personas cometida por particulares y por homicidio doloso calificado.
Se sabe que la orden judicial fue ejecutada por elementos de la Policía Ministerial que ya tenían en la mira al mencionado Burrito, un sujeto que hasta el día de su detención se paseaba campantemente por calles de Jáltipan, en Oteapan, Cosoleacaque y Zaragoza burlándose de las familias de las personas que había levantado y desaparecido.
El Burrito fue detenido días pasados en un predio en el municipio de Zaragoza, donde al parecer guardaban los vehículos que empleaban para cometer delitos de alto impacto en esa zona.
Todo parece indicar que esta orden judicial fue consecuencia de la participación de El Burrito en la desaparición de 3 personas a finales de enero de 2026, en Cosoleacaque.
Esa noche del 26 de enero, con total impunidad, El Burrito habría llegado al frente de un convoy de 4 camionetas en las que iban más de 10 pistoleros que se llevaron por la fuerza a Jorge Luis Colmenares Alejandro, de 39 años; Antonio Escobar Torres, de 30 años, y a Dimas Martínez Zetina, de 35.
Estas víctimas fueron llevadas hasta el terreno de El Cocuital, en Jáltipan, para ser golpeadas, torturadas e interrogadas por estos delincuentes que nunca tuvieron reparo en ocultarse cuando andaban haciendo sus fechorías.
Para mala suerte de esos criminales, uno de esos detenidos de Cosoleacaque aprovechó una oportunidad para escapar y, agonizando, pudo pedir ayuda; fue rescatado y antes de morir dio nombres y señas de los que pudo reconocer de sus captores, entre ellos estaba el mencionado Burrito

